YANCAMIL promueve las tradiciones nacionales y dentro de ellas las que identifican al gaucho.

Junto a la Ruta Nacional 7 en proximidades de San Andrés de Giles se encuentra Yancamil, el lugar elegido por don Horacio Daniel Ferrari para desarrollar y proyectar la intensa actividad que se ha propuesto en favor de las tradiciones gauchas. Enmarcadas por frondosos montecillos de variadas especies, se divisan desde lejos las construcciones de estilo colonial en las que el rosa y el verde predominan como lo vienen haciendo por más de un siglo en la clásica arquitectura de la llanura bonaerense.

La casa principal, el museo de campo, la capilla, las viviendas destinadas al personal, las caballerizas, la matera y el rancho grande, las pérgolas floridas y los anchos espacios que invitan a galopar el alma, presagian para quién llega todo un clima de antiguas sensaciones con su carga de recuerdos, costumbres y típicos decires argentinos.

 

En el Museo del Recado será posible observar la evolución de la equitación paisana desde el acto feliz de don Pedro de Mendoza hasta nuestros días. El prodigio de sogas y chapeados que fueran alarde de los gauchos se prestará para llevar a la pampa de paseo. Los recados, o sea el conjunto de prendas que componen la montura propia del Río de la Plata, son los mismos que nuestros paisanos emplean en los paseos gauchos y los que se exhiben en las muestras tradicionales que periódicamente se realizan en pueblos y ciudades del país.

El poncho es la vestimenta típica del hombre americano. Yancamil reúne más de sesenta ejemplares de distintas procedencias, épocas, laboreos y empleos. Entre ellos se destacan los que pertenecieron el general Juan Ramón González Balcarse, al coronel José Valentín de Olavarría, aquel que la cautiva Luisa Díaz tejió para el cacique ranquelino Yancamil, ponchos patrios, paraguayos, ingleses, norteños de vicuña, araucanos, de capitanejos pampas e indios de pelea y algunos más antiguos que la patria misma.

Nuestros caballos criollos, los de galope corto, el aliento largo y el instinto fiel a los que cantó el poeta emocionado, con el orgullo animado de Yancamil. En la pista de destrezas se lucirán junto a los jinetes realizando actividades que fueron corrientes en las estancias argentinas a la hora del manejo ganadero, una de las principales y más típicas actividades económicas del país.

El gaucho, el caballo, los paisajes de la patria, los juegos y entretenimientos de la paisanadas, las pulperías y almacenes de campaña. Todo está reflejado en Yancamil desde la óptica paisajista de Florencio Molina Campos y Eleodoro Marenco.

Resultará imperdible la reunión en el rancho grande para escuchar canciones y disfrutar danzas que por sí solas, serán una armoniosa descripción de nuestros paisajes y un homenaje al hombre que en ellos encontró refugio. Y casi siempre estará el convite a saborear comidas tradicionales, el buen vino y el mate amigo y andariego.

 

El campo Yancamil se halla ubicado en el kilómetro 114,5 de la Ruta Nacional Nº 7

A 12 km de San Andrés de Giles

A 25 km de Carmen de Areco

A 30 km de San Antonio de Areco

A 33 km de Mercedes

A 45 km de Luján